sábado, 17 de octubre de 2015

No puedo dormir

No puedo dormir. He apagado las luces, he colocado la almohada y la he dado la vuelta. Me he retorcido bajo las sábanas y he llamado a Morfeo. Pero no ha llegado aún.
Mis ojos lloran de las ganas que tengo de que llegue. Pero a él, mis lágrimas no le camelan. Que caprichoso. Así es Morfeo, supongo. A veces entra sin avisar, vacía tu nevera y se acuesta contigo, otras, le llamas, le ruegas, le lloras, pero no llega. Supongo que ha perdido el bus, o que se ha confundido de línea de tren.

Me has fallado mucho esta semana Morfeo, no me falles hoy también.

Ha sido un gran día, ven rápido, antes de que lo estropee.